06/2016 – ¿Por qué decidí ser un Nelson? por Rocío Perez

Bootcamp internacional de MasterPeace – 23 – 28 de de mayo de 2016, Georgia
Texto: Rocío Pérez

La semana pasada asistí al Quinto Bootcamp Global de MasterPeace, en Tbilisi, Georgia, una semana de actividades donde los líderes de los clubs MasterPeace de más de 40 países se reúnen para compartir experiencias, dudas, retos y mejores formas de lograr que más personas participen activamente para promover la paz en sus comunidades, a través de herramientas diversas como artes, deporte y emprendimiento social.

Después de esta experiencia, mi primer bootcamp, quisiera ser capaz de abrirles mi mente y emociones para que puedan ver de manera directa lo que MasterPeace me ha ofrecido. Creo que no existen palabras para explicar cómo me siento después de esta semana; una mezcla, muy intensa de alegría, motivación, cariño, hermandad, preocupación, compromiso, responsabilidad…Todo en la misma licuadora.

Recuerdo que desde pequeña he tenido esta preocupación de vivir en un mundo con muchas adversidades e injusticias, visión de un mundo más hostil que amable y que por mucho tiempo me mantuvo con la sensación de que no había mucho que yo pudiera hacer más que resignarme.

Con esta resignación, hasta hace unos meses mis esfuerzos se centraron en “ser alguien en la vida”, intenté seguir la fórmula mágica: estudiar mucho, ir bien en la escuela, comenzar a trabajar para pagar las cuentas, ser “exitosa”, estudiar más, tener cuentas más grandes que pagar, ser más exitosa… Bueno, nada que muchos de ustedes no sepan.

Mucho esfuerzo que por alguna razón no terminaba de satisfacerme, dejándome con la sensación de que algo faltaba o no terminaba de cuadrar, hasta que por fin caí en la cuenta de que eso faltante, para mí, era una vida con propósito; y es ahí donde agradezco haber nacido en la era de Internet.

Comencé mi búsqueda sobre causas u organizaciones que me llamaran la atención y así fue cómo llegue a Sofie de Wulf, una chica de mi edad que dejó Bélgica y vino a México convencida de que aquí la gente tiene la capacidad de resolver grandes problemas. Su petición, muy sencilla: Be a Nelson (llamado a la acción basado en el ejemplo de Nelson Mandela).

En seguida le escribí, acordamos vernos en un café y de inmediato me enamoré de su energía y su misión de crear paz desde un movimiento grass-roots con una vibra joven y divertida pero muy responsable y comprometida con cambios profundos en nuestra sociedad.

A ocho meses de haberme integrado como parte del equipo en México veo como nuestros retos se hacen más complejos, todos dirigidos a crear una comunidad fuerte de “Nelsons” que donen su talento para romper con la dinámica de violencia y apatía que nos limita, personal, social y económicamente.

MasterPeace es un lugar de diálogo y amistad entre personas radicalmente distintas; escritores, músicos, artistas, administradores, amas de casa… Todos con un profundo respeto por nuestras diferencias y un gran amor por nuestras similitudes.

Por eso, para mí, ser un Nelson no es un título o rol en una organización, es un estilo de vida al que están todos invitados.

Sé un Nelson: http://masterpeace-mexico.org/dona-tu-talento